Por 600 euros, una agenda de trabajo lista para comenzar a exportar a un país.
En momentos de crisis, la exportación está siendo la puerta de salvación de muchas empresas, puesto que sus mercados y sus riesgos están diversificados. Sin embargo, vender en el extranjero es un camino lento, duro, que requiere persistencia, inversión y un visión a medio y largo plazo, por lo que no es algo que surja de hoy para mañana. La comunidad aragonesa cuenta desde hace unos años con Aragón Exterior, AREX, un organismo perteneciente a la Corporación empresarial pública de la comunidad que abre las puertas a todas las empresas que quieran lanzarse a esta aventura. Las agroalimentarias son unas de ellas, que destacan por ser unas de las más internacionalizadas a pesar de su tamaño.
Por más o menos 600 euros Aragón Exterior, AREX, puede organizar una agenda de trabajo para una empresa que quiera exportar a cualquier país. Aunque el coste de un proyecto medio es mucho superior (entre los 2.000 y 3.000 euros) la empresa interesada sólo paga alrededor de un 30 por ciento. Esta es una de las ayudas que presta este organismo perteneciente al Gobierno de Aragón con el objetivo de aumentar la internacionalización de las empresas autonómicas.
Según explica el director general de AREX, José Luis Suñén, “entendemos la internacionalización en un sentido muy amplio”, por lo que las labores de esta entidad se dirigen en dos vías: promocionar las empresas españolas fuera del país y en conseguir capital extranjero para los proyectos aragoneses. “La primera es el trabajo continuo y diario de un gran número de sociedades, mientras que la captación de inversión se centra en un número pequeño de proyectos, aunque cada uno con una gran importancia”, explica Suñén.
Los tipos de actuaciones que más se trabajan desde AREX son cuatro: presencia en ferias, misiones directas a un país, organización de una agenda de trabajo y misiones inversas, de personas extranjeras que viaja a Aragón a conocer la empresa y sus productos. Sin embargo, lo que más diferencia el trabajo de AREX de otras entidades que también ayudan a la exportación (como las cámaras de comercio o el Instituto de Comercio Exterior, ICEX), es la flexibilidad para preparar una agenda particular para una empresa en un país determinado. "Nos gusta hacer un estrategia para cada empresa en un país, con acciones individuales o presencia en ferias. De esa forma ofrecemos un servicio más personalizado", apunta Suñén.
Sin embargo, el éxito del trabajo no depende de AREX, sino de la iniciativa y el liderazgo de cada empresa. "El éxito o el fracaso es del emprendedor, que es el que tiene que liderar el proyecto y es quien mejor conoce su empresa y su sector. Nosotros le damos apoyo, le ayudamos a vencer las barreras específicas que se encuentra en cada país", apostilla el director general de AREX.
Fuente: Europa Agraria.

