Así lo manifestó también la ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, tras inaugurar FIMA, a la que auguró "un gran éxito" porque la tecnología en ella expuesta da solución a "tres problemas importantes": la seguridad de la maquinaria para agricultores y ganaderos; la eficiencia energética para facilitar el ahorro de costes, y la lucha por el cambio climático al que contribuyen vehículos menos emisores y modernos. Espinosa mostró su confianza en que "también esto se visualice en los resultados económicos de toda la actividad anexa a la agricultura y la ganadería".
Para incentivar las ventas del sector, la ministra recordó que el ministerio que dirige está trabajando "en estos momentos" en la elaboración de la normativa que regulará las ayudas de un nuevo Plan Renove de tractores. Una norma que Espinosa calcula que "en un mes puede estar publicada en el BOE".
"Menos crisis"
La ministra aseguró que el sector primario es el que "está sufriendo menos la situación de crisis", aunque insistió en que el Ministerio trabaja con él para que su rentabilidad "sea mayor día a día". Sin embargo, insistió en que para conseguirlo "tenemos que trabajar en los eslabones que conforman la cadena de producción, desde el agricultor hasta el consumidor y tratando que cada uno tenga una retribución justa en función del valor añadido que le aporta a los productos", dijo.
La ministra aseguró que, además, que el Gobierno español aprovechará la presidencia de turno de la Unión Europea para incidir en la competitividad de la industria agroalimentaria y para asegurar la continuidad de las ayudas de la Política Agraria Comunitaria (PAC) más allá de 2013.
Récord de visitantes
Durante la inauguración de FIMA, el consejero de Agricultura del Gobierno aragonés, Gonzalo Arguilé, también se mostró optimista, sobre todo tras comprobar que apenas dos horas después de que el certamen abriera sus puertas "ya se ha conseguido récord de visitantes" respecto al mismo día de la pasada edición celebrada en 2008.
En opinión del consejero, "ayer (por el lunes) llovió y eso anima a los agricultores". Porque, según Arguilé, el clima es un indicador económico de la agricultura, ya que cuando es favorable contribuye a que el sector se programe para mejorar su equipamiento. "Y ese factor está bien cubierto este año", destacó el consejero, que se mostró convencido de que "el repunte" de los precios del cereal animará a la inversión a los agricultores y ganaderos y ayudará a "que salgamos de la crítica situación que vive el campo".

