2026 será otro año marcado por las obras en las infraestructuras ferroviarias, pero con avances que beneficiarán a Aragón.
Los conflictos geopolíticos, sobre todo la crisis del Mar Rojo, siguen condicionando la operativa del transporte marítimo. De resolverse a lo largo del año, los fletes bajarían considerablemente.
AREX organizó la semana pasada, junto con el Clúster Logístico de Aragón (ALIA), la jornada “Actualidad del transporte internacional”, un encuentro celebrado en el Patio de la Infanta de Ibercaja que reunió a representantes de algunos de los principales puertos del país y de la Terminal Marítima de Zaragoza (TMZ). La cita permitió ofrecer a las empresas aragonesas una visión práctica de lo que traerá 2026 en el ámbito logístico: del contexto geopolítico a su impacto en el transporte marítimo y las principales novedades portuarias, con especial atención al papel del ferrocarril y a la intermodalidad como palancas de competitividad.

Contexto geopolítico y transporte internacional: claves para Aragón
La mesa redonda con los principales puertos de Aragón, moderada por el director gerente de la TMZ, Ramón Adé, comenzó con un repaso de la situación geopolítica actual y sus efectos sobre el transporte internacional desde Aragón y el conjunto de España. Los ponentes coincidieron en señalar el Mar Rojo y el Canal de Suez como uno de los principales focos de atención. Desde Port Castelló, su director Manuel García Navarro explicó que el tráfico por Suez se mantiene muy por debajo de los niveles habituales, lo que condiciona rutas y costes. La eventual reapertura total del canal podría traducirse, según sus previsiones, en una reducción de los fletes de entre un 15 % y un 20 %, un factor relevante para la competitividad de las empresas exportadoras.
La responsable de contenedores y cargadores en Valenciaport, Cristina Rodríguez Cruz apuntó a una posible mayor estabilidad de los fletes una vez normalizada la situación en Suez y destacó que las grandes alianzas navieras reforzarán sus servicios con Valencia en ese escenario. También señaló las oportunidades que se abren para las empresas españolas en mercados como Mercosur, donde el puerto ya cuenta con una ruta consolidada con Brasil, así como la reapertura de Argelia en 2025, considerada una noticia positiva para el comercio exterior.
El representante del Puerto de Bilbao, Jon Anasagasti (jefe de desarrollo comercial e intermodalidad), puso el foco en la evolución de mercados estratégicos como Estados Unidos y en el impacto que pueden tener nuevas rutas marítimas, como la del Ártico, que ya empieza a notarse en el puerto. En el caso de Barcelona, la responsable de BCO y reefers del puerto, Olga Salvador, coincidió en que la reapertura de Suez será clave para la competitividad de los puertos mediterráneos, si bien advirtió de que sus efectos no se percibirán de forma inmediata. También abordó el impacto de los recientes brotes de peste porcina en España sobre el tráfico portuario, señalando caídas significativas en determinados destinos, aunque valoró positivamente la gestión basada en la regionalización, que permite limitar los efectos negativos y mantener cierta normalidad para territorios como Aragón.
Novedades portuarias: ferrocarril, intermodalidad y nuevos servicios
La segunda parte de la mesa se centró en las principales novedades de los puertos, con un mensaje común: el ferrocarril se consolida como elemento central para mejorar la eficiencia, reducir costes logísticos y avanzar en sostenibilidad.
Manuel García de Port Castelló destacó su carácter de puerto industrial y los retos asociados a la transición energética, así como el desarrollo de una nueva estación intermodal de mercancías, actualmente en construcción. La previsión es que pueda operar trenes a finales de 2027, coincidiendo con la plena operatividad del Corredor Mediterráneo. Este avance permitirá potenciar el transporte ferroviario para sectores clave como la industria del azulejo, uno de los principales clientes del puerto.
Cristina Rodriguez (Valenciaport) presentó importantes avances en conectividad ferroviaria, con la electrificación de la línea de Sagunto como uno de los proyectos más relevantes. La primera reapertura está prevista para marzo de 2026 y, a lo largo de ese año, el puerto se consolidará como una alternativa ferroviaria para el hinterland aragonés. Valencia aspira a convertirse en el puerto mejor conectado de España una vez finalicen las obras, reforzando su papel en el tráfico de contenedores y en servicios especializados como los refrigerados, especialmente loa vinculados al porcino.
En el caso del Puerto de Bilbao, Jon Anasagasti subrayó su papel como principal conexión ferroviaria de Aragón hacia el Atlántico, con varios servicios semanales, aunque con el reto aún pendiente del desarrollo completo de la “Y vasca”. Anasagasti destacó también la puesta en marcha de una nueva ruta marítima con Canadá, muy demandada por el tejido empresarial, así como el refuerzo de conexiones con América Latina.
Olga Salvador (Port de Barcelona) puso de relieve el punto de inflexión que suponen las mejoras ferroviarias en la relación logística con Aragón. Con entre cinco y seis servicios diarios con Aragón, la finalización de obras de infraestructura, la modernización del corredor, los apartaderos de 750 metros y el aumento de capacidad en terminales permitirán reducir costes y emisiones. El ferrocarril se consolida así como un elemento preponderante en la conexión entre Aragón y el puerto.
El papel estratégico de la Terminal Marítima de Zaragoza
Ramón Adé, director gerente de la Terminal Marítima de Zaragoza, fue quien moderó la mesa redonda. Además de comentar con los responsables de los puertos la actualidad de su actividad, aprovechó para explicar el estado de las obras de ampliación de la TMZ, tras tres años de trabajos: La finalización de la obra civil está prevista para finales de febrero y su puesta en marcha para el próximo verano. De esta manera, se posicionará como una terminal de grandes prestaciones, con capacidad para almacenar hasta 10.000 TEUs y con carácter pasante, plenamente alineada con las novedades y mejoras presentadas por los puertos.
El clúster como motor de competitividad logística
La apertura de la jornada corrió a cargo del presidente de ALIA, Eduardo Corella, quien trasladó cinco mensajes clave que marcaron el enfoque de la jornada:
- el papel del clúster como un espacio de colaboración real entre empresas e instituciones, capaz de generar valor más allá del intercambio puntual de información,
- la fortaleza del tejido empresarial aragonés, caracterizado por su competitividad y resiliencia en un entorno internacional cada vez más complejo,
- la intermodalidad como eje estratégico para el desarrollo logístico de Aragón,
- la sostenibilidad, que deja de ser un elemento diferencial para convertirse en un nuevo estándar del transporte y la logística,
- y el valor del networking y de la inteligencia colectiva como herramientas clave para anticiparse a los cambios y tomar mejores decisiones en un contexto global incierto.

Nuevos acuerdos comerciales y oportunidades para Aragón
La clausura de la jornada corrió a cargo de Javier Camo, director gerente de AREX quien puso el foco en las oportunidades que los nuevos convenios comerciales impulsados por la Unión Europea, especialmente con Mercosur e India, pueden suponer para las empresas exportadoras aragonesas. Estos acuerdos abren nuevas posibilidades de diversificación de mercados y refuerzan la necesidad de contar con cadenas logísticas sólidas, eficientes e intermodales.
“El contexto geopolítico actual, donde predomina la incertidumbre a nivel mundial nos obliga a todos a dos pilares fundamentales para ser resilientes: estar informados constantemente y diversificar mercados”, destacó Camo. Los gigantes asiáticos China e India, recordó, representan un tercio de los potenciales consumidores a nivel mundial.

La jornada organizada por AREX y ALIA volvió a poner de manifiesto la posición estratégica de Aragón en el mapa logístico nacional e internacional, así como la importancia de la colaboración entre instituciones, puertos y empresas para afrontar con éxito los retos y oportunidades del transporte internacional.