«Habrá oportunidades para Marruecos vinculadas a la voluntad de los países europeos de salir de la excesiva dependencia de China»

«Habrá oportunidades para Marruecos vinculadas a la voluntad de los países europeos de salir de la excesiva dependencia de China»

Faris Ramdani es el delegado de Aragón Exterior en Marruecos

Como en los países de su entorno, el número de casos oficiales de COVID-19 en Marruecos sigue siendo relativamente bajo (menos de 10.000 infectados). El país está bajo un estricto confinamiento desde hace dos meses.

La economía marroquí, basada en el turismo y la industria productiva, está sufriendo, pero habrá nuevas oportunidades tras el Covid-19, entre ellos la tendencia a la relocalización, de la que probablemente se verá beneficiado por su cercanía con Europa.

Nuestro delegado en Marruecos, Faris Ramdani, nos explica la situación que se está viviendo en Marruecos a raíz del brote de COVID-19.

¿Cuál es la situación actual del país? ¿Qué restricciones ha establecido el gobierno que afectan directamente a la actividad económica? ¿Hasta cuándo se supone que están en vigor?

La estrategia de contención de Marruecos es una de las más largas – 2 meses y medio hasta el 10 de junio – y más estrictas del mundo. Se han cerrado todas las fronteras terrestres, aéreas y marítimas, los mercados, centros comerciales, restaurantes, cafés, hoteles, teatros, mezquitas, lugares de culto y lugares de reunión como playas, bosques etc.

Hay carreteras bloqueadas y los barrios están divididos por policía, ejército y gendarmería. El transporte entre ciudades está limitado a las mercancías y no se puede abandonar el perímetro de residencia, salvo con un permiso expedido por las autoridades locales. El uso de mascarillas es obligatorio.

El país está en estado de emergencia sanitaria con toque de queda a partir de las 19 horas, introducción de leyes excepcionales y de un arsenal jurídico: sanciones en caso de incumplimiento del estado de emergencia sanitaria, multas, retirada del permiso de conducir y penas de prisión.

Las estimaciones del gobierno, por analogía con los países europeos y debido al importante número de turistas y de marroquíes que viven en Francia, España e Italia, fueron de más de 10.000 muertes sin medidas de precaución. De momento, gracias al confinamiento, la pandemia se contiene a 192 muertes por casi 7.000 positivos. Menos del 10% de las camas en cuidados intensivos se utilizan hasta la fecha.

Se ha creado un fondo especial del gobierno con más de 3.000 millones de euros para amortiguar el impacto social en los más precarios.

¿Hasta qué punto funcionan normalmente las aduanas, los puertos y las zonas logísticas? ¿Hay retrasos significativos?

No hay grandes problemas en el funcionamiento de las aduanas, incluso se ha producido una simplificación temporal de ciertos procedimientos. Pero la frecuencia de los enlaces marítimos se ha visto reducida debido a la disminución del tráfico de exportación e importación.

También hay algunos pequeños retrasos debidos a la introducción de nuevos métodos de trabajo en los puertos: distancia física, desinfección de las infraestructuras y establecimiento de zonas de lavado de manos.

¿Cuáles son las previsiones macroeconómicas para este año y los siguientes?

Es muy complejo poder hacer previsiones por varias razones. Estamos todavía en plena crisis, la contención durará hasta el 10 de junio. Se desconocen los escenarios después de la contención, tampoco los de nuestros vecinos con los que somos muy interdependientes para nuestras exportaciones, importaciones, subcontrataciones industriales e inversiones (Francia, España, Italia…).

La capacidad de resistencia y adaptación de Marruecos es desconocida pero parece ser buena, como se ve en varios ámbitos: El país ha establecido una industria de producción de mascarillas con más de treinta unidades industriales homologadas, ha desarrollo rápidamente soluciones de comercio electrónico y de mensajería y ha adaptado los grandes centros de producción industrial: las fábricas de automóviles y sus subcontratistas cerraron menos tiempo que sus homólogos en Europa.

Cuando la situación empiece a normalizarse, ¿en qué sectores cree usted que surgirán las mayores oportunidades de negocio? ¿Cuáles serán los más afectados?

Veo oportunidades en varios ámbitos:

  • El sector agrícola y agroalimentario, impulsado por la demanda interna (el encierro y el mes de Ramadán han permitido mantener el consumo);
  • Todo lo relacionado con los servicios a distancia: La enseñanza electrónica (todas las escuelas, universidades y centros de formación están cerrados de marzo a septiembre de 2020 y aún no se han definido las condiciones de su reapertura), las nuevas tecnologías de la información para la prestación online de los servicios, el comercio electrónico, la mensajería y las nuevas formas de organización del comercio.
  • El sector de la salud parece estar en auge. Marruecos cuenta con una importante industria farmacéutica para la fabricación de medicamentos genéricos, y se ha establecido toda una industria relacionada con la pandemia: 34 fábricas fabrican mascarillas quirúrgicas para el mercado local y la exportación; otras fabrican geles hidroalcohólicos, Marruecos ha desarrollado un modelo de respirador, …
  • Sin duda habrá oportunidades vinculadas a la voluntad de los países europeos de diversificar sus países objetivo de deslocalización y de salir de la excesiva dependencia de China.

Por el otro lado, sectores enteros de la economía se verán afectados, como el turismo (hoteles, restaurantes, transporte), el comercio, la distribución de productos no alimentarios; las industrias textiles, las industrias automovilísticas y aeronáuticas, etc.

Las áreas que se encuentran bajo grandes amenazas son el transporte de pasajeros (muchas empresas nacionales y privadas están al borde de la quiebra, en particular el transporte aéreo), turismo y hostelería; restauración, ocio, y también la construcción y obras públicas con la disminución de la financiación pública.